
Una apreciación del prestigioso pedagogo francés Philippe Meirieu, respecto de los desafíos de la educación actual.
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Este espacio está dedicado a los padres de la Escuela Nº 8 Armenio-Argentina D.E.9




El niño hiperactivo tiene dificultades para mantener la atención y concentrarse, es inquieto, no para de moverse en la silla y habla hasta cuando no toca. Simplemente, no puede controlarse. A veces, este comportamiento repercute en el rendimiento escolar. La inmersión en las rutinas del colegio suele poner en evidencia este trastorno que, en ocasiones, crea problemas de adaptación social y de aprendizaje. Fundación ADANA


El camino a recorrer debe ser ascendente, progresista en el sentido que siempre nos conduzca y nos abra a respuestas posibles, realistas, concretas que nos permitan hacer de este "brotecito"
el mejor fruto de acuerdo a su edad y posibilidades.
Muy interesante la charla ofrecida por Germán Villegas Naranjo el 1 de diciembre de 2009 en Educared-Telefónica cuyo tema es: "Los efectos colaterales de las separaciones matrimoniales": éste es un tema difícil, complejo. Pero a pesar de ser un tema tan áspero hay que tratarlo porque la familia tiene muchos enemigos y hay que defenderla. Hoy la entidad más atacada es la familia, por los medios y por otras personas, empresas y organizaciones. Y los padres de familia no estamos lo suficientemente preparados para defendernos de ese ataque. Analicemos puntualmente alguno de ellos. Por su naturaleza y condición el niño y el joven poseen:
1. La curiosidad
Busca información constantemente y la obtiene con una facilidad pasmosa sin filtros. Hay una juventud muy bien informada pero muy mal formada.
2. La alegría
Muchas veces nos estorba tanta alegría, tanto bullicio, algo que los adultos muchas veces no entendemos debido a la brecha generacional
3. Inexperiencia
El joven es un inexperto absoluto y el problema es que domina el mundo y que los que no saben nada son mamá y papá.
El padre de familia tiene que saber en qué “anda” su hijo, tiene que estar al tanto realmente de qué es lo está hablando su hijo y con quien lo está hablando.
4. La prepotencia
Hay dos grandes temas que tienen que ver con los medios masivos de comunicación: el sexo y la violencia y, además, a los papás nos ven raros, nos ven de otra época, nos ven atrasados en todo porque ellos manejan todo, ellos saben todo. No es fácil entonces que un papá se siente con un hijo o hija adolescente a dictarle ciertas pautas.
5. La soledad:
6. La comunicación
En muchos hogares no hay diálogo. El diálogo adecuado para cada edad lógicamente les es más fácil comunicarse con el amigo de la calle pero no con mamá o papá. A los hijos hay que escucharlos, escuchar sus problemas y por qué se metieron ahí. Hay que escuchar sus angustias sin regañarlos, en un dialogo sereno, pacifico, productivo, sin regaño, sin atentar contra su tranquilidad; no atacándolos o corrigiéndolos.
Un hijo necesita que nos comuniquemos. Cariño, confianza al comunicarnos. Demasiado regaño genera que los jóvenes se cierren y busquen afuera con quién comunicarse. Y resulta que los amigos o el maestro conocen mejor la vida de nuestro hijo. No hay que decir "no lo puedes hacer, porque no". Si no orientarlos y explicarlos los riesgos de hacerlo. Cuando hay papá y mamá en el hogar esto es mucho más fácil. El problema es cuando NO ESTAMOS
Separaciones
Se presentan casos en los que papá y mamá van a romper su relación y el niño tiene miedo. Ya sabe. Teme perder a uno o a ambos. Son su patrimonio, lo que más quiere. Lo más arraigado que tiene un niño en su corazón es la figura de la familia.
El primer damnificado de una separación es el niño. También el adolescente pero lo manifiestan diferente.
En caso de ruptura matrimonial es bueno hablar con el niño, explicarle el por qué, que no es definitivo para él, que él va a seguir teniendo afecto y presencia de ambos padres, aunque no compartan el día a día.
FINALMENTE Y EN TODA OCASIÓN
Hay que decirles que los amamos y que necesitamos que nos amen. Y decirlo para que el niño tenga seguridad. ABRAZARLOS, BESARLOS. Tenerlos en cuenta y respetarlos. No dejar que adivinen. Darles la información necesaria. Hablar con ellos.

Imagen: extractada de Coso de ilustradores. Pertenece a Julia Filipone, quién la realizó para el suplemento del 12 de Octubre que publicó el Buenos Aires Herald en el año 2005.


Fragmento de una ilustración de Anthony Browne para su libro Me gustan los libros (México, Fondo de Cultura Económica, 1992


